Imagen Departamento de Estado de Florida.
Se trataba de cientos de agujeros que contenían dientes, huesos y herramientas, de los cuales dos docenas formaban un círculo perfecto de 12 metros de diámetro.
Además, los arqueólogos encontraron materiales como galena y hematita, también no locales, que refuerzan la idea de que el Círculo de Miami era un centro de intercambio cultural. La disposición estratégica del sitio, visible desde la Bahía de Biscayne, apunta a su posible uso ceremonial, además de residencial. Estudios liderados por Robert S. Carr y Ryan J. Wheeler han utilizado mapeo 3D para reconstruir cómo pudo haber sido esta estructura, ofreciendo una visión de la vida cotidiana de los Tequesta.
A pesar de su importancia, el sitio no está exento de controversia. Algunos arqueólogos, como Jerald T. Milanich, han señalado que elementos como un tanque séptico encontrado podrían indicar influencias históricas, lo que plantea preguntas sobre la integridad del círculo. Sin embargo, la mayoría de los expertos coinciden en su origen prehistórico.
Hoy, el Círculo de Miami es un Monumento Histórico Nacional, preservado como un parque público desde 2011 tras una inversión de más de $150,000. Aunque fue reenterrado en 2003 para protegerlo, los visitantes pueden recorrer sus senderos y disfrutar de vistas al canal cercano. Este sitio no solo ofrece un viaje al pasado, sino que también subraya la importancia de proteger el patrimonio indígena frente al desarrollo urbano.