Una provocación anunciada
Desde la propia Sierra Maestra el demiurgo de Fidel Castro proclamo que, al finalizar la guerra contra Fulgencio Batista, comenzaría para él una lucha mayor contra Estados Unidos, la que califico como su "verdadero destino". El castrismo, no Cuba, es una amenaza constante y permanente para la seguridad de esta nación. Es una verdad histórica que el sistema totalitario insular odia visceralmente a este país por representar todos los valores que le adversan. Su vasta experiencia totalitaria en el manejo político lo convierte en un enemigo sumamente peligroso, circunstancia, que se agrava por su total falta de escrúpulos y práctica en provocar conflictos, sin importar lo lastimoso que puedan ser los resultados para los cubanos. Los seguidores del castrismo siempre tramitaran la destrucción de esta nación, gestión, en la que procuraran la ayuda de quienes comparten esa animadversión, mientras, no cesan de sembrar en territorio estadounidense espías en busca de información que f...