LA VERDAD… (Segun la Masoneria)
” Gracias VM por darme la oportunidad de expresarme ante los QQHH. Doblemente porque también has dejado a mi elección el tema a desarrollar …
Y de ahí la motivación del presente trabajo, que de manera alguna pretende recordar lo que escuche, ¿sino reflexionar sobre la verdad…? Como personas sin maldad, porque a los malos los descarto, pueden ver cosas distintas, u opuestas, en un mismo hecho El tema es antiguo, muy antiguo, tan antiguo como vigente.
Los filósofos griegos de la antigüedad, pensando acerca de la verdad y del “ser objetivo” (me refiero a los materialistas como Demócrito o Epicuro) realizaron la siguiente experiencia: Se sentaron alrededor de una mesa y pusieron un zapato en el medio.
Cada uno de ellos debía describir por escrito lo que veía. Uno de ellos se paro para observar el zapato desde arriba.
Y resulto que todas las descripciones eran distintas. Muy distintas. Describían el mismo objeto, pero todos veían otras cosas.
Cada un desde su punto de vista.
Y cual fue la conclusión ¿Dónde está la verdad, la objetividad ¿“Para saber cómo es el zapato debemos reunir todos los puntos de vista…así tendremos la verdad, la objetividad”
Recién en los siglos XVIII y XIX, un filosofo llamado Hegel señalo que la única forma de saber como es el zapato era llamar al zapatero que lo produjo. Vale decir que este zapatero estaría mas cerca de la verdad.
Traduciendo un poco, según mi opinión, el zapatero era un protagonista. O sea que los protagonistas son los mas cercanos a la verdad. (por supuesto hay distintos grados de protagonismo)
Como se puede conocer la verdad ¿Investigando, comparando, comprobando, experimentando Y aun así la verdad está lejos de develarse…
Recuerdo el primer dialogo de “El nombre de la rosa”, la novela policial del epistemólogo Umberto Ecco. El protagonista Guillermo de Baskerville le cuenta a su ayudante:
-La verdad aparece de a poco, nunca de golpe (como la luz en una iniciación). Y las partes de la verdad aparecen a lo largo del tiempo, en momentos distintos, a veces con mucho tiempo de diferencia… La verdad se puede alcanzar entendiendo lo que es real, a través de experimentar la realidad, abstraer racionalmente esa experiencia y perfeccionar el método.
Mientras mas se perfecciona el método, mas verdades alcanzamos, en cantidad y en calidad. La filosofía que cumplía esa tares de perfeccionar el método fue el materialismo moderno (Locke, Espinoza, Diderot).
Ahora quisiera mencionar al relativismo, que impone la premisa de que los sentidos y la razón humanas para determinar la verdad acerca de la realidad no son confiables porque no se puede demostrar empíricamente que el ideal corresponde a lo real, en mayor o menor grado. Al no poderse comprobar, se supone que las ideas no son verdaderas ni falsas, sino relativas o, al final, que las ideas, que la verdad y la falsedad no existen.
VM, QQHH, la forma de razonar de los relativistas es muy poco razonable, y cuando se desarrolla con rigor, lleva al irracionalismo, a poner en relativo la propia existencia de la realidad.
El conocimiento, según mi forma de pensar, se adquiere a través de la experiencia y la razón, yendo de lo simple a lo complejo…y esta complejizarían experimental y racional es una constante en el desarrollo histórico del ser humano.
Baruch Espinoza, en su obra póstuma “Ética”, habla de “sub specie aeternitatis” (desde la perspectiva de la eternidad), o sea lo que se puede entender cuando se lo observa a la distancia.
El odio a los judíos, si no lo contemplamos así, nos deja pasmados. Es asombroso que tanta gente se preste a la demonización de Israel, mientras esta se defiende…
Lo que hoy puede resultar verdadero o falso, puede luego evaluarse de forma distinta, y al cabo de algunos años de forma contraria. Es decir que lo que es “correcto” hoy, puede ser incorrecto mañana. Y viceversa. Sobran ejemplos.
Y es esto de lo que habla Espinoza en la obra mencionada.
Hay personas que llevan lo que ellos consideran “la verdad” de una forma rígida e intolerante. Su convencimiento puede ser legitimo y sincero. Y seguramente adherimos a esas consideraciones si coinciden con las nuestras.
La coincidencia entre las ideas de unos y otros nos lleva también a leer y a escuchar solo lo que nos gusta, de tal manera que los algoritmos en las redes sociales nos mantienen atrapados en un mar de opiniones casi siempre coincidentes con las propias.
Pocos tienen la paciencia y la voluntad de escuchar o leer al distinto…es que nos hace mal físicamente…nos sentimos indignados, maltratados…y con la zozobra de quien escucha una injusticia propiciada por un mal intencionado…
No buscamos información, sino confirmación.
Pensamos que la mayoría piensa como nosotros.
No buscamos la verdad, sino la confirmación de nuestro pensamiento.
Debido a una compleja mezcla de factores biológicos, experiencias personales e influencias socioculturales, pensamos lo que pensamos einterpretamos la información de forma única y a veces sesgada, buscando satisfacción al sentir que tenemos razón. Solemos llorar con un solo ojo.
La verdad nunca se crea. Se encuentra. Por los sentidos y el intelecto.
Y se encuentra investigando, comparando, comprobando y experimentando. Así llegamos a distinguir lo verdadero de lo falso.
En la búsqueda, deberíamos recurrir a fuentes confiables: un mentor, una figura publica perspicaz o un libro o artículo.
Pero antes hace falta humildad intelectual, que implica reconocer nuestras limitaciones. Cuando se trata de preguntas difíciles que carecen de respuestas consensuadas, la mayoría nos equivocamos y todos nos equivocamos en al menos algunas cosas.
La ignorancia y la estupidez de miras son los primeros obstáculos para la verdad. Mantenernos abiertos a las verdades de los demás y superar la necesidad de tener siempre la razón.
Debido a fuerzas emocionales y sociales, nos vemos impedidos de ser honestos. La mente nos engaña, el miedo nos frena y la necesidad de conectar con los demás nos impulsa a priorizar la cortesía social sobre la sinceridad.
Pienso que se puede ser sincero sin ser descortés. A veces es difícil encontrar las formas, pero existen. Decir la verdad nos hace mas humanos, mas cercanos y nos permite relacionarnos mejor con las personas que queremos o con las cuales tenemos un proyecto común.
Para finalizar, quiero recordar las palabras de MRH Valentín, que nos relataba que en su lugar de trabajo tiene un cartel con la siguiente pregunta: ¿Es cierto eso ¿…una idea para imitar. Ricardo M. Rosenzvit M:.M:
Comentarios
Publicar un comentario