El programa nuclear de Irán persigue fabricar armas nucleares
Representación de un misil balístico iraní. El programa nuclear de Irán solo busca el arma nuclear, que podría emplearse con un misil balístico.
A veces, resulta necesario insistir en evidencias. Evidencias que algunos actores políticos intentan ocultar tras una densa cortina de mentiras y medias verdades … para que las personas no comprendan lo esencial de una situación. También intentan que los tontos útiles occidentales y los correspondientes extremistas insistan en defender las mentiras de aquellas fuerzas políticas.
Sin ir más lejos, una amiga nos relataba uno de estos días como unos de sus familiares, típicos progres españoles descerebrados, para inculpar a Trump de la presente guerra contra el régimen islamista iraní, afirmaban alegremente que “en realidad, Irán no ha hecho nada” por lo que merezca que se le ataque.
“En realidad”, se les podría responder, el régimen de los ayatolás lleva más de 35 años (principios de los años 90) dedicando inmensas sumas de dinero (que deberían haber empleado para el desarrollo económico del país) y realizando todo tipo de esfuerzos -como contratar a numerosos científicos nucleares de otros países- precisamente para conseguir la capacidad científica y las infraestructuras industriales para fabricar varias cabezas nucleares. Instalaciones situadas profundamente bajo montañas, para defenderlas de los previsibles ataques aéreos de Israel y EE.UU.
Conviene dejar claro, de entrada, que Irán no ha fabricado todavía ningún arma nuclear.
Los inverosímiles subterfugios de Irán
Hasta el mismo día de hoy este régimen teocrático no se aparta ni un milímetro de la insostenible falacia de que el único propósito de su programa nuclear es desarrollar la producción de energía eléctrica y disponer de material radiactivo para la investigación de procedimientos para emplear el átomo para el tratamiento de enfermedades.
Ya de entrada, ¿no resulta un poco chocante que el país que atesora las segundas mayores reservas de petróleo del mundo, y de gas natural, se empeñe en desarrollar la producción de electricidad mediante centrales nucleares?
Irán dispone de una única central nuclear para la generación de electricidad (Bushehr 1), que le proporciona el 2% de su electricidad. Otra central está en construcción: Bushehr 2. Ambas con ayuda técnica de Rusia. Y eso tras décadas de supuesto “desarrollo de su industria nuclear eléctrica”; debería tener ya por lo menos 15.
El uranio para una bomba nuclear es diferente al combustible para una central eléctrica nuclear
El uranio necesario para una central eléctrica tan sólo necesita estar enriquecido entre el 3% y el 5%, mientras que Irán ya dispone de unos 450 kilógramos de uranio enriquecido al 60%. Además, Irán cuenta con los medios para alcanzar en el futuro un 90% de enriquecimiento de su uranio, o más, que es uno de los requisitos imprescindibles para disponer de un arma nuclear.
Aquellos 450 kilogramos de uranio enriquecido al 60% de los que Irán disponía antes de los intensos bombardeos de junio de 2025 contra los centros nucleares de Irán, excavados bajo montañas, eran suficientes para fabricar 11 bombas nucleares.
Naturalmente, para fabricar armas nucleares Irán debe primero llevar el enriquecimiento de su uranio del actual nivel del 60%, al 90%.
Se estima que en los intensos bombardeos de EE.UU. contra las 3 principales instalaciones nucleares de Irán, excavadas bajo montañas, el pasado mes de junio de 2025, parte de aquellos 450 kilos de uranio enriquecido posiblemente hayan quedado dañados e inservibles.
Probablemente, en la actualidad, Irán sólo disponga de unos 200 kg. de uranio enriquecido al 60%, en estado utilizable, no dañado.
Además, buena parte de aquel uranio utilizable (unos 200 kg) debe estar enterrado -todavía- bajo decenas de metros de tierra y rocas, tras los ataques de EE.UU. del pasado junio. Se cree que aún no han podido ser recuperados, pero lo serán.
En conclusión, hoy en día Irán no puede fabricar armas nucleares, ni ¨en semanas¨ ni en meses, pero si se le deja ahora intacta parte de su capacidad podría hacerlo dentro de unos pocos años … y vuelta a empezar.
El paso final para que Irán logre el arma nuclear
Dos de los principales ingredientes -entre algunos más- para que Irán consiga un arma nuclear son los siguientes:
A) Disponer de una mínima cantidad (unos 35 kg.) de uranio, que ya esté enriquecido a, por ejemplo, el 60%, como es el caso. Los referidos 35 kg. -aproximados- de uranio enriquecido pueden dar origen a una cabeza nuclear.
B) Tener listos y operativos varios miles de dispositivos centrifugadores, que son el instrumento que eleva el grado de enriquecimiento del uranio, eventualmente, hasta el 90%.
Hasta los bombardeos de EE.UU. de junio 2025 contra las instalaciones subterráneas de Natanz e Isfahán, Irán contaba con unas 22.000 centrifugadoras, pero aquellos ataques han debido inutilizar la mayoría de ellas.
Pero, como Irán ha desarrollado la capacidad de fabricar centrifugadoras, es sólo cuestión de tiempo que pueda reponer las dañadas y reemprender el enriquecimiento y obtener armas nucleares … si decide hacerlo.
Es cierto que Irán, y cualquier otra potencia nuclear, puede llegar a fabricar armas nucleares ¨en unas pocas semanas¨, como se ha dicho recientemente por los medios … si dispone de suficiente uranio “medio” enriquecido (digamos al 60%) y de un mínimo número de centrifugadoras. También necesita detonadores específicos (con sincronización de alta precisión) para que el arma nuclear emprenda una reacción nuclear en cadena descontrolada, y otros instrumentos más.
Sólo si Irán dispusiera de todos los componentes necesarios, sería realmente cierto que “podría fabricar armas nucleares en unas pocas semanas”.
La cuestión de armas nucleares ¨en unas pocas semanas¨
Durante años, el Líder Supremo Alí Kamenei ordenó no pasar del nivel del 60% de enriquecimiento. Han estado ¨a semanas¨ de fabricar armas nucleares durante años, pero cuando dieran ese paso -o cuando lo den en el futuro- es muy probable que los servicios de inteligencia de Israel o de EE.UU. se enterarían con rapidez.
En ese mismo momento, sin apenas tener en cuenta otras circunstancias políticas, etc., es altamente probable que EE.UU. emprendería los más destructivos bombardeos de todas las instalaciones nucleares iraníes, antes de que una cabeza nuclear estuviera disponible para ser empleada por el régimen islámico, para atemorizar a todos los estados de la región e, incluso, a los estados europeos, a parte de los cuales puede ya alcanzar con sus actuales misiles balísticos
Por lo ya dicho, el régimen islamista debe decidir muy cuidadosamente en qué momento decide dar el paso definitivo.
Alcance en km. de los diversos misiles balísticos y de crucero iraníes, en marzo de 2026. (Fuente: CSIS, Missile Defense Project: marzo 2026).
Como se aprecia en el mapa de aquí arriba, ya están plenamente al alcance de misiles iraníes que, en su día, podrían transportar cabezas nucleares, las siguientes naciones y ciudades: Israel; Atenas, cuna de la civilización europea y de la occidental; Viena, donde se paró el avance del islam hacia el centro de Europa tras el fracaso del asedio de Soleiman el Magnífico a la ciudad en 1529 (en cuya defensa tomaron parte unos 800 españoles); Budapest, que llegó a caer bajo el dominio otomano durante casi siglo y medio (s. XVI y XVII); Varsovia …
También estarían a su alcance, con suma facilidad, Cairo y Estambul que a pesar de ser tierras musulmanas, son de los suníes y, por tanto, enemigos de los chiitas de Irán. Además, la sola amenaza de ser arrasadas con armas nucleares de Irán seguramente las sometería políticamente a Teherán.
Trump ha ofrecido a Irán regalarle todo el combustible para sus centrales nucleares de electricidad
Se ha hecho público recientemente que en la última sesión de las negociaciones nucleares entre EE.UU. e Irán en Ginebra, justo antes del comienzo de los ataques de EE.UU., el negociador nombrado por Trump, su amigo el multimillonario Steve Witkoff, ofreció a Irán garantizarle mediante un tratado internacional el suministro de combustible nuclear para sus centrales eléctricas, gratis, durante varias décadas. A cambio, Irán debería desmontar definitivamente sus instalaciones para el enriquecimiento del uranio, esto es, sus plantas con miles de centrifugadoras, capaces de llevar su uranio hasta el 90%.
Los negociadores iraníes rechazaron categóricamente este ofrecimiento, aduciendo que “Irán tiene el derecho inalienable como nación de enriquecer” uranio. Además, dichos negociadores iraníes se mostraron abiertamente orgullosos de “haber conseguido suficiente uranio enriquecido” para fabricar unas 11 bombas nucleares.
Si el único propósito del régimen islamista de Irán fuera construir centrales nucleares eléctricas, ¿habría rechazado semejante oferta?
Las centrales nucleares para electricidad no pueden causar una explosión nuclear, nunca
Dicho sea, de paso, para quienes hayan creído la propaganda embustera de Greenpeace y de los demás lobbies ecologistas, lo anteriormente expuesto supone que ninguna central eléctrica nuclear del mundo puede desencadenar una explosión nuclear. Este tipo de explosión requiere como mínimo de la presencia -en suficiente cantidad- de uranio enriquecido al 90%. El de las centrales es únicamente del 5%, como máximo.
Otra cosa es que, como sucedió en Chernóbil (Ucrania), tenga lugar una fuga de material nuclear radiactivo que se transporte por el aire o por el agua, o que -in extremis- pueda tener lugar una “fusión del núcleo de un reactor”, pero nunca una explosión nuclear, como la de Hiroshima (en 1945).
Ni siquiera si una central nuclear eléctrica (con uranio enriquecido al 5%) es bombardeada se produce una explosión nuclear, con la subsiguiente destrucción total en un amplio radio de unos 25 kilómetros.
En junio de 2025, a la vista de todo el mundo, tuvimos la prueba de lo que acabo de afirmar. Estados Unidos bombardeó con 14 de las mayores bombas convencionales existentes -de 13.600 kg. cada una-, las llamadas “antibúnker”, de penetración, guiadas, de precisión, los tres principales centros iraníes de enriquecimiento de uranio: Fordo (o Fordow), Natanz e Isfahán. Almacenamiento que se encontraban situados bajo montañas.
E esos tres centros se encontraban almacenados unos 100 kg. de uranio enriquecido, en cada uno. Además, aquel uranio estaba enriquecido al 60%, no al 5% que es el que se emplea como combustible para las centrales nucleares eléctricas. Quien pueda documentar unas explosiones de carácter nuclear (como la de Hiroshima) en aquellos tres emplazamientos iraníes, en junio de 2025, que levante la mano.
Estas bombas ¨antibunkers¨ tienen 6,2 metros de longitud y pesan 13.600 kg cada una; están guiadas con precisión, mediante las aletas posteriores.
TOMADO DE El programa nuclear de Irán - A orillas del Potomac
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