Qué son los Jammers, los dispositivos que ponen en juego la aviación y las operaciones militares
PorFabián Sosa

Los dispositivos conocidos como inhibidores de frecuencia o Jammers, representan una amenaza creciente para los sistemas de navegación global cuando son utilizados por grupos delictivos.
Estos equipos, también denominados dispositivos GNSS, logran interferir o bloquear señales legítimas emitidas por satélites de navegación, afectando sectores estratégicos como la aviación, el transporte marítimo, la gestión del tráfico rodado, los vehículos autónomos, los drones y las operaciones militares
El funcionamiento de los inhibidores de frecuencia se basa en la emisión de ruido o señales falsas en las mismas bandas utilizadas por los sistemas GNSS, principalmente en la banda L.

Características y uso de los Jammers
Las señales GNSS, como GPS L1 y L2, viajan cerca de 20 mil kilómetros desde satélites en órbita terrestre media, lo que las vuelve extremadamente débiles y vulnerables.
De acuerdo con SBG Systems, empresa francesa especialista en sensores inerciales y sistemas de navegación de alta precisión, con aplicaciones profesionales como drones, topografía, marina, defensa y robótica, incluso dispositivos de baja potencia pueden anular estas señales, dejando a los receptores incapaces de determinar su posición o la hora, lo que se traduce en una negación de servicio.
De acuerdo con el portal especializado, existen distintos tipos de inhibidores, que van desde simples dispositivos personales de privacidad (PPD) hasta sistemas militares avanzados.
Los PPD, de bajo coste y fácil acceso en línea, suelen ser empleados por conductores que buscan evadir el rastreo de sistemas de gestión de flotas o los peajes electrónicos.
Aunque su uso es ilegal en numerosos países, su proliferación ha causado daños colaterales afectando sistemas cercanos que dependen del GNSS, incluidos los de aviación y servicios de emergencia.
En contraste, los inhibidores militares presentan mayor potencia y sofisticación, pueden ser móviles o aerotransportados y permiten a las fuerzas armadas interrumpir operaciones enemigas sin enfrentamiento directo.
Para hacer frente a estas amenazas, las industrias y los gobiernos han impulsado diversas estrategias de mitigación. Entre ellas destacan los sistemas de detección, que supervisan la calidad de la señal GNSS y alertan ante la detección de anomalías, y los equipos de localización, que identifican y neutralizan fuentes de interferencia.
Además, se han fortalecido los receptores mediante tecnologías anti-inhibición, como las antenas de formación de haces, el salto de frecuencia y avanzados algoritmos de procesamiento de señales.

Por qué utilizan los grupos criminales estos dispositivos
La integración de sensores no asociados a GNSS constituye otra capa de defensa. Los sistemas de navegación inercial (INS) permiten estimar la posición y el movimiento de vehículos usando mediciones internas, lo que garantiza la navegación durante breves interrupciones de señal GNSS.
Otras soluciones, como la utilización de señales de radio, referencias visuales y LiDAR, refuerzan la capacidad de navegación bajo condiciones de interferencia.
El avance de los inhibidores, cada vez más asequibles y sofisticados, ha llevado a las autoridades regulatorias a imponer controles estrictos sobre su comercialización y uso.
Al mismo tiempo, sectores públicos y privados invierten en infraestructuras de navegación más robustas, y los investigadores exploran nuevas estrategias, como la autenticación reforzada de señales y la detección basada en aprendizaje automático.
SBG Systems advierte que la amenaza de la interferencia en los sistemas de navegación global seguirá en aumento, afectando desde operaciones comerciales hasta la seguridad nacional.
Comprender el funcionamiento de los inhibidores y aplicar estrategias de mitigación se ha vuelto esencial para proteger la fiabilidad de los sistemas de posicionamiento y temporización que sostienen la infraestructura moderna.
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