De las Brigadas Venceremos a las redes de influencia cubanas en EE.UU.
De Idolidia Darias
Redacción / Florida USA —De las Brigadas Venceremos a las redes de influencia: la larga historia de las organizaciones de solidaridad con Cuba en Estados Unidos—
Por décadas, las autoridades estadounidenses han investigado el uso de organizaciones de solidaridad con Cuba como posibles plataformas de influencia política, propaganda y, en algunos casos, de inteligencia. Un reciente hilo publicado por la cuenta @TeamBuho volvió a colocar el tema en el centro del debate al denunciar presuntas operaciones de la Dirección de Inteligencia cubana (DI) a través de organizaciones históricas como el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP), las Brigadas Venceremos y la National Network on Cuba (NNOC). La historia, sin embargo, comenzó mucho antes de las redes sociales.
Una estrategia nacida en la Guerra Fría
Desde los primeros años posteriores al triunfo de la Revolución Cubana en 1959, el nuevo gobierno comprendió que la batalla política no se libraría únicamente dentro de la isla. La confrontación con Estados Unidos obligó a La Habana a construir una extensa red internacional de apoyo integrada por partidos políticos, sindicatos, organizaciones estudiantiles, intelectuales y movimientos de solidaridad.
En ese contexto nació, en 1960, el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP), creado oficialmente para fortalecer los vínculos entre Cuba y organizaciones extranjeras simpatizantes de la Revolución. Desde sus inicios, el ICAP organizó delegaciones, intercambios culturales, visitas académicas y campañas internacionales de respaldo al gobierno cubano.
Sin embargo, tanto documentos desclasificados de agencias estadounidenses como investigaciones académicas coinciden en que el ICAP también fue considerado por los servicios de inteligencia occidentales como un organismo de interés para las operaciones de influencia desarrolladas por la inteligencia cubana. Ello no implica que todos sus participantes actuaran como agentes de inteligencia, sino que la institución fue observada como un espacio donde podían establecerse contactos útiles para los intereses del Estado cubano.
Las Brigadas Venceremos: solidaridad, trabajo voluntario y formación política
Uno de los proyectos más conocidos impulsados desde el ICAP fueron las Brigadas Venceremos, creadas en 1969. Miles de jóvenes estadounidenses viajaron a Cuba para participar en jornadas de trabajo agrícola, asistir a conferencias políticas y convivir con funcionarios, dirigentes estudiantiles y representantes del Partido Comunista.
El programa surgió en plena efervescencia del movimiento contra la guerra de Vietnam y atrajo principalmente a estudiantes universitarios, militantes de la Nueva Izquierda y activistas de organizaciones revolucionarias estadounidenses.
Investigaciones históricas muestran que entre quienes participaron en distintas ediciones de las Brigadas hubo miembros o futuros integrantes de organizaciones radicales como el Weather Underground, así como activistas vinculados a movimientos revolucionarios afroamericanos de la época.
Diversos testimonios y estudios académicos describen que, además del trabajo voluntario, los brigadistas recibían una intensa formación política basada en la interpretación oficial de la Revolución Cubana y en corrientes marxistas, leninistas y antiimperialistas predominantes durante la Guerra Fría.
Entre las figuras relacionadas con ese entorno aparece Eric Mann, antiguo integrante del Weather Underground, quien posteriormente desarrolló una larga trayectoria como organizador político y activista en Estados Unidos.
Weather Underground y la relación con Cuba
La relación entre Cuba y miembros del Weather Underground Organization (WUO) ha sido objeto de numerosos estudios históricos. Tras una serie de atentados con explosivos en territorio estadounidense a comienzos de la década de 1970, varios integrantes del grupo encontraron refugio temporal en distintos países, entre ellos Cuba.
Documentos desclasificados del FBI y de la CIA señalan que La Habana brindó apoyo político a algunos militantes perseguidos por las autoridades estadounidenses durante ese período, aunque el grado de colaboración operativa continúa siendo motivo de debate entre historiadores.
Para los investigadores especializados en inteligencia soviética y cubana, el apoyo a movimientos revolucionarios extranjeros formaba parte de una política internacional alineada con la estrategia geopolítica del bloque socialista.
La inteligencia cubana y las organizaciones de solidaridad
Diversos desertores de la inteligencia cubana —entre ellos el exgeneral Rafael del Pino, el exoficial Florentino Aspillaga y el exagente Juan Antonio Rodríguez Menier— han descrito cómo la Dirección General de Inteligencia (DGI), posteriormente denominada Dirección de Inteligencia (DI), utilizaba organizaciones internacionales para identificar simpatizantes, ampliar redes de contacto y facilitar operaciones de influencia.
Las investigaciones del académico Brian Latell, exanalista de la CIA especializado en Cuba, también sostienen que la inteligencia cubana desarrolló una amplia infraestructura de apoyo político en América Latina, Europa y Estados Unidos durante varias décadas.
No obstante, especialistas en relaciones internacionales advierten que no toda organización de solidaridad constituye automáticamente un instrumento de inteligencia, y que distinguir entre activismo político legítimo y operaciones encubiertas requiere evidencia específica para cada caso.
La National Network on Cuba y la continuidad del movimiento
Tras el fin de la Guerra Fría, muchas organizaciones de solidaridad con Cuba desaparecieron o redujeron significativamente su actividad. Sin embargo, otras evolucionaron hacia nuevas estructuras.
Una de ellas fue la National Network on Cuba (NNOC), organización que agrupa colectivos de solidaridad, iglesias, académicos y activistas favorables al levantamiento del embargo estadounidense.
Sus críticos sostienen que la NNOC mantiene una estrecha coordinación con el ICAP y con instituciones oficiales cubanas, mientras que la organización se presenta como una red independiente dedicada al intercambio entre ambos países.
Hasta la fecha no existen decisiones judiciales en Estados Unidos que determinen que la NNOC actúe como una estructura de inteligencia extranjera.
The People’s Forum y el nuevo activismo
El reciente hilo publicado por @TeamBuho incorpora un elemento contemporáneo al señalar a The People’s Forum, organización radicada en Nueva York que desarrolla actividades de formación política y movilización social.
Los autores sostienen que el grupo actúa como patrocinador fiscal de las Brigadas Venceremos y destacan la participación de Manolo De Los Santos, quien cursó estudios vinculados con la teología de la liberación en Cuba.
Asimismo, vinculan a The People’s Forum con campañas nacionales contra el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y con organizaciones como Code Pink y el Party for Socialism and Liberation (PSL).
Hasta el momento, estas conexiones reflejan relaciones políticas y de cooperación pública entre organizaciones afines ideológicamente. No existen pronunciamientos oficiales que acrediten que dichas entidades operen bajo dirección de la inteligencia cubana.
Diplomacia, influencia y seguridad nacional
El hilo también cuestiona la permanencia de la embajada cubana en Washington y critica al secretario de Estado Marco Rubio por no promover su cierre.
Desde la perspectiva de los autores, la misión diplomática constituye un centro de coordinación política para organizaciones simpatizantes de La Habana.
No obstante, mantener relaciones diplomáticas incluso entre gobiernos adversarios ha sido una práctica habitual de la política exterior estadounidense durante décadas. Las actividades de los diplomáticos extranjeros están reguladas por la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, y cualquier actuación incompatible con ese marco puede dar lugar a la expulsión de funcionarios o a otras medidas diplomáticas.
Un debate que sigue abierto
Las denuncias formuladas por @TeamBuho se insertan en una controversia histórica sobre los límites entre la diplomacia pública, la solidaridad internacional, el activismo político y las operaciones de influencia de gobiernos extranjeros.
La evidencia histórica demuestra que Cuba desarrolló, especialmente durante la Guerra Fría, una sofisticada estrategia internacional de apoyo a movimientos revolucionarios y de construcción de redes políticas. Sin embargo, atribuir funciones de inteligencia a organizaciones o personas específicas exige un estándar probatorio superior al de las afinidades ideológicas o los contactos políticos.
El desafío para investigadores, periodistas y autoridades consiste precisamente en distinguir entre hechos documentados, antecedentes históricos y acusaciones que aún requieren ser corroboradas mediante documentos oficiales, investigaciones independientes o procesos judiciales. Sólo esa diferenciación permite abordar un tema tan sensible con el rigor que demanda el periodismo de investigación.
Más sobre el tema en Grok(https://x.com/i/grok?conversation=2077564909358096722)
Acerca del tema hay mas en un hilo que detalla los presuntos financiamientos del Weather Underground por abogados de la National Lawyers Guild, descrita como apoyo legal histórico del Partido Comunista de EE.UU., y sus conexiones con inteligencia cubana vía el DGI e ICAP.Miembros del Weather Underground y BLM participaron en las Brigadas Venceremos a Cuba, incluyendo entrenamientos y formación marxista-leninista-maoísta por figuras como Eric Mann, según documentos citados.El People’s Forum, patrocinador fiscal de las Brigadas Venceremos, promueve cierres nacionales contra ICE bajo liderazgo de Manolo De Los Santos, quien estudió teología de la liberación en Cuba.)))
Orígenes del Weather Underground– Los orígenes del Weather Underground (Weathermen o Weatherman) se sitúan en 1969, como una facción radical y militante dentro de Students for a Democratic Society (SDS), la principal organización de la Nueva Izquierda estadounidense en los años 60.
Contexto histórico-El grupo surgió en medio de la oposición a la guerra de Vietnam, el movimiento por los derechos civiles y el auge de la contracultura. SDS, fundada en 1960, había crecido enormemente (llegó a tener unos 100.000 miembros en su pico) impulsada por el activismo estudiantil, la organización comunitaria y el rechazo al capitalismo y al imperialismo estadounidense. Hacia finales de la década, SDS se fragmentó por disputas internas. Una facción importante era la Progressive Labor Party (PLP), de orientación estalinista y más enfocada en los trabajadores industriales. Otra facción, conocida como Revolutionary Youth Movement (RYM) o «Tercer Mundo Marxistas», defendía acciones más radicales, el apoyo a la liberación negra (inspirada en los Black Panthers) y la lucha armada contra el imperialismo.
Formación en la convención de SDS (junio 1969) El punto de inflexión fue la convención nacional de SDS celebrada en Chicago los días 18-22 de junio de 1969. La dirección de la oficina nacional (National Office), liderada por figuras como Bernardine Dohrn, distribuyó dos documentos clave para contrarrestar la influencia de la PLP:
- Uno revisado del manifiesto de Mike Klonsky («Toward a Revolutionary Youth Movement»).
- El documento fundacional titulado «You Don’t Need a Weatherman to Know Which Way the Wind Blows» (título tomado de una letra de Bob Dylan en la canción «Subterranean Homesick Blues» de 1965).
Este manifiesto fue firmado por Bernardine Dohrn, Bill Ayers, Mark Rudd, Jeff Jones, Terry Robbins, Jim Mellen y otros. Defendía la creación de una «fuerza de combate blanca» aliada con el movimiento de liberación negra, la necesidad de una lucha violenta e ilegal, y la formación de un partido revolucionario clandestino para derrocar el gobierno de EE.UU., visto como imperialista.
Tras la convención, SDS se dividió y acabó disolviéndose. Los Weathermen se quedaron con el control de la oficina nacional y las listas de miembros, proclamándose como la verdadera dirección de la organización.Líderes principales y primeros pasosLos principales impulsores fueron:
- Bernardine Dohrn (figura central y portavoz).
- Bill Ayers.
- Mark Rudd.
- John Jacobs (promotor de la consigna «Bring the war home» – «Llevar la guerra a casa»).
- Otros como Kathy Boudin, Terry Robbins y Jeff Jones.
En octubre de 1969 organizaron los «Días de la Ira» (Days of Rage) en Chicago: una serie de protestas violentas con cascos y porras, que marcaron su entrada pública como grupo militante.En diciembre de 1969, durante el «War Council» en Flint (Michigan), decidieron pasar a la clandestinidad, disolver formalmente SDS y enfocarse en la «lucha armada» mediante acciones como atentados con bombas contra objetivos simbólicos (edificios gubernamentales, bancos, etc.), sin causar víctimas en la mayoría de los casos.Influencias ideológicasSe inspiraron en el marxismo-leninismo, el maoísmo, la Revolución Cubana y las luchas de liberación del Tercer Mundo. Algunos líderes viajaron a Cuba y Vietnam del Norte en 1969, donde recibieron apoyo y formación. Su objetivo declarado era acelerar una revolución comunista en EE.UU. mediante la violencia revolucionaria como «retaguardia» de los movimientos de liberación.
El Weather Underground (oficialmente Weather Underground Organization o WUO a partir de 1970) se mantuvo activo hasta finales de los años 70, aunque muchos de sus miembros fueron arrestados o se entregaron en los 80. Su legado es controvertido: para algunos representa el extremo radical del activismo contra la guerra; para otros, un grupo terrorista doméstico.
Vínculos Cuba-Rusia actuales
Los vínculos actuales entre Cuba y Rusia (a julio de 2026) son estrechos y se han fortalecido significativamente en los últimos años, especialmente en los ámbitos energético, militar, económico y político-diplomático. Rusia actúa como un aliado clave de Cuba frente a las sanciones y presiones de Estados Unidos, proporcionando apoyo material y político.
Cooperación energética (principal prioridad actual) Rusia continúa suministrando petróleo y productos derivados a Cuba de forma regular, especialmente ante la grave crisis energética que enfrenta la isla en 2026.
- En marzo de 2026 llegó a La Habana un importante cargamento ruso de crudo (alrededor de 100.000 toneladas).
- Rusia ha confirmado públicamente que mantendrá y ampliará estos envíos de combustible para estabilizar la red eléctrica, hospitales y servicios básicos.
- El embajador ruso en Cuba y altos funcionarios han reiterado que esta práctica continuará pese a las presiones estadounidenses.
Imagen buque tanque ruso “Anatoly Kolodkin” (o similar) descargando en Cuba:
Cooperación militar-En marzo de 2025 se firmó un Acuerdo Intergubernamental de Cooperación Militar entre Rusia y Cuba (en La Habana el 13 de marzo y en Moscú el 19 de marzo). Fue ratificado por el Consejo de la Federación de Rusia en octubre de 2025.
Este acuerdo establece un marco legal para:
- Intercambio de especialistas y experiencia.
- Ejercicios conjuntos y consultas.
- Cooperación técnico-militar y posible suministro de equipos.
- Protección jurídica para personal ruso involucrado.
Se considera un paso importante para institucionalizar la relación militar y se enmarca en la estrategia rusa de fortalecer lazos en América Latina.
Cooperación económica y comercial
- Se realizan reuniones regulares de la Comisión Intergubernamental Cuba-Rusia.
- En el Foro Económico Internacional de San Petersburgo (SPIEF) de junio de 2026, Cuba participó activamente. El viceprimer ministro cubano Óscar Pérez-Oliva se reunió con altos funcionarios rusos para avanzar en inversión, comercio, energía, transporte y salud (producción de medicamentos y formación).
- Rusia ha anunciado proyectos como líneas de ensamblaje de vehículos UAZ y planes para retomar producción de GAZ en Cuba.
- Cuba busca diversificar su economía y Rusia ofrece apoyo en sectores estratégicos.
Relaciones políticas y diplomáticas
- Reuniones de alto nivel: El presidente Miguel Díaz-Canel se reunió con Vladimir Putin en Moscú en mayo de 2025. Ambas partes destacan la “hermandad histórica” y el apoyo mutuo.
- Rusia reafirma constantemente su apoyo político y material a Cuba frente al embargo estadounidense.
- Cuba participa como país socio de los BRICS y ambos países defienden un orden mundial multipolar, condenando las sanciones unilaterales.
Imagen del encuentro entre Vladimir Putin y Miguel Díaz-Canel (mayo 2025, Moscú):
Resumen del estado actual– Las relaciones Cuba-Rusia están en una fase de fortalecimiento estratégico.
El apoyo ruso en combustible es especialmente crítico para Cuba en 2026. Militarmente se ha institucionalizado la cooperación con el acuerdo de 2025. Económicamente hay diálogo constante en foros como el SPIEF, aunque el volumen de comercio sigue siendo limitado comparado con la época soviética.Rusia utiliza estos lazos para proyectar influencia en el hemisferio occidental y como contrapunto a la influencia de EE.UU., mientras que Cuba obtiene apoyo vital en un contexto de crisis económica y energética.
ENLACE A LOS POST (https://twitter.com/JamesAFulk/status/2016241849845821449?s=20)
FUENTES: britannica.com, en.wikipedia.org, united24media.com
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