No necesitas un título para ser líder.
por Luis Ramos
Hola emprendedor!!
Vamos al grano, directamente, sin paños calientes: liderar no tiene que ver con ser jefe.
Eso es lo que nos han hecho creer durante años. Que para ser líder necesitas un despacho más grande, un título rimbombante y que tu nombre aparezca el primero en los mails de las reuniones.
Pues no.
El liderazgo tiene que ver con influir, con ser esa persona que, aunque no esté al mando, consigue que los demás quieran trabajar a su lado.
¿Y sabes por qué esto es clave para ti y tu futuro profesional?
Porque cuando sabes liderar desde donde estás, te vuelves imprescindible. La gente te escucha, te respeta, te busca. Y eso, crack, es un superpoder.
Aquí te cuento cómo empezar:
Sé el ejemplo que otros quieran seguir
La gente no escucha lo que dices; copia lo que haces. Si quieres influir, empieza siendo el ejemplo.
¿Sabes quién lo hizo a la perfección? Rosa Parks. Una mujer normal que decidió no levantarse de un asiento. Esa acción, tan simple y tan valiente, cambió la historia.
En tu día a día, esto puede ser tan sencillo como llegar a tiempo cuando todos los demás llegan tarde. O mantener la calma cuando el resto está perdiendo los nervios.
Escucha más de lo que hablas
Hay un truco que los grandes líderes usan y que casi nadie te cuenta: escuchar.
Cuando escuchas, de verdad, las personas sienten que importan.Que les importas. Y cuando sienten eso, empiezan a confiar en ti.
Piensa en Dale Carnegie, el tipo que escribió «Cómo ganar amigos e influir sobre las personas». No era el más listo ni el más carismático, pero sabía escuchar como nadie. Y con eso construyó un imperio. Hoy seguimos nombrándolo. Eso es legado.
Prueba esto la próxima vez que hables con alguien: haz una pausa antes de responder. Pregunta algo más. Y verás magia.
Da valor antes de pedir algo
A nadie le gusta ese compañero que siempre pide favores pero nunca da nada a cambio. Para influir, tienes que dar primero.
Mister Rogers (sí, el de las chaquetillas de lana y el vecindario, el de la peli de Tom Hanks también) lo hacía todo el tiempo. Daba herramientas emocionales a los niños sin pedir nada a cambio. Y por eso lo querían tanto.
¿En tu vida? Ofrécete a ayudar con una tarea complicada antes de que te lo pidan. Da un consejo útil sin esperar nada. Verás cómo la gente empieza a verte diferente.
Comparte una visión que inspire
Si quieres que la gente te siga, dales un motivo. Pinta un futuro que sea emocionante, uno al que quieran sumarse.
Martin Luther King lo hacía en cada discurso. Hablaba de sueños, no de problemas.
En tu caso, no hace falta dar discursos. Solo di: «¿Te imaginas lo que podríamos lograr si hacemos esto juntos?». Verás cómo cambia el ambiente.
Reconoce y celebra a los demás
Aquí te voy a contar un truco que pocos usan: cuando le das reconocimiento a alguien, le das más ganas de esforzarse.
Mira a Simone Biles. Es campeona olímpica, pero usa su voz para celebrar a otras gimnastas y para hablar del bienestar mental. Eso no solo la hace más querida; la convierte en una líder.
En tu equipo, en tu familia, en tu vida: di «buen trabajo» más seguido. No cuesta nada y cambia todo.
PASANDO A LA ACCIÓN: Steve Jobs y el arte de influir sin ser jefe
Déjame contarte algo sobre Steve Jobs. Porque sí, era CEO, pero su magia no estaba en el título.
Cuando presentó el iPhone, no dijo: «Es un teléfono». Dijo: «Hoy vamos a cambiar cómo el mundo se comunica».
Eso es visión. Eso es inspirar.
Pero Jobs no se quedaba ahí. Sabía escuchar (aunque a veces no lo pareciera). Juntaba a los mejores talentos y les dejaba retar sus ideas. ¿El resultado? Innovación.
Y, algo que pocos saben: Jobs siempre reconocía a su equipo. Les daba crédito público. Y eso, amigo, es lo que crea lealtad.
Si puedes aprender algo de él, que sea esto: liderar no es mandar. Es inspirar y elevar a los demás.
Fuente: Libros para Emprendedores. InTheBooks LLC
TOMADO DE No necesitas un título para ser líder. – Grandes Pymes

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