La Habana y Teherán, una pareja peligrosa
AUTOR PEDRO CORZO Todo parece indicar que los más altos funcionarios del gobierno de Estados Unidos han llegado a la conclusión de que la convivencia con el totalitarismo castrista es imposible, asumiendo que es ineludible situar al depredador mimetizado como perpetua víctima, en el lugar que le corresponde. Cierto que las relaciones entre Washington y La Habana a partir de la llegada de los Castro al poder han sido caótica con periodos muy difíciles, los que paradójicamente, a mi modo de ver, han concluido con ventajas publicitarias para la Isla, en detrimento del vecino poderoso entrampado por su propia fortaleza. La Cuba de los Castro ha sido muy hábil en presentarse como el cordero martirizado, cuento, que muchos estadounidenses se han creído por años, sin ser una excepción, las últimas visitas de funcionarios electos, quienes criticaron a su gobierno por presionar a la dictadura, no al régimen por reprimir a la población, menos, por el bloqueo interno impuesto al ciudadano qu...