Cuba: GAESA el poder económico en la sombra que debe ser desmantelado
POR idolidiadarias
En Cuba, la economía tiene un centro de gravedad poco visible pero determinante. No está en los ministerios ni en las reformas anunciadas, sino en un conglomerado empresarial que opera con lógica propia: el Grupo de Administración Empresarial S.A. (GAESA).
A través de una red de empresas, estructuras financieras y plataformas de inversión, este holding vinculado a las Fuerzas Armadas Revolucionarias controla buena parte de los sectores que generan divisas en el país. En paralelo, una apertura limitada ha permitido el surgimiento de las mipymes, un actor emergente que, sin embargo, se mueve en los márgenes de un sistema altamente centralizado.
Un conglomerado que supera al
Un entramado empresarial bajo control militar concentra divisas, articula sectores estratégicos y define los límites de la apertura económica en la isla. Opera como un cartel mafioso y deber ser desmantelado en cualquier escenario de cambios en la isla.
Estado civil
Diversas fuentes coinciden en que GAESA ha evolucionado más allá de un simple grupo empresarial. Su estructura le permite operar como un sistema integrado que combina funciones comerciales, logísticas y financieras bajo una misma dirección.
Entre sus principales brazos operativos se encuentran Gaviota S.A., que domina el turismo internacional; CIMEX Corporation y TRD Caribe, pilares del comercio en divisas; así como Almacenes Universales S.A., clave en la infraestructura logística.
A este entramado se suma la Zona Especial de Desarrollo Mariel, concebida como el principal canal para atraer inversión extranjera.
El resultado es un sistema donde múltiples sectores estratégicos quedan bajo un mismo paraguas, reduciendo la fragmentación típica de otras economías estatales.
RAFIN S.A.: la arquitectura financiera invisible
Pero el control no se limita a la generación de ingresos. En el corazón del sistema opera RAFIN S.A., una entidad con bajo perfil público pero con funciones clave.
RAFIN actúa como intermediario financiero del conglomerado: canaliza inversiones, estructura operaciones en el exterior y facilita el acceso a financiamiento. Su papel es especialmente relevante en un contexto marcado por restricciones financieras internacionales.
Analistas consultados la describen como una pieza crítica para la movilidad del capital dentro y fuera del sistema, permitiendo a GAESA operar con mayor flexibilidad de la que aparenta su entorno formal.
La escasa información disponible sobre sus operaciones ha alimentado cuestionamientos sobre la transparencia del modelo.
El circuito de las divisas
El funcionamiento del sistema responde a una lógica clara: captar, concentrar y redistribuir divisas.
Las empresas del conglomerado generan ingresos en moneda fuerte a través del turismo, el comercio y la inversión extranjera. Luego, estructuras como RAFIN contribuyen a organizar esos flujos, consolidando un circuito económico altamente centralizado.
Este mecanismo convierte a GAESA en un actor con capacidad de influir directamente en la asignación de recursos dentro del país.
Las mipymes: crecimiento bajo supervisión
En este contexto, la aparición de las mipymes ha sido presentada como una señal de apertura. Sin embargo, su desarrollo revela los límites del modelo.
Aunque han proliferado en sectores como la gastronomía, los servicios y el comercio minorista, enfrentan restricciones estructurales:
- Acceso limitado a mercados mayoristas
- Dependencia de importaciones canalizadas por el Estado
- Dificultades para operar en divisas
- Un entorno regulatorio cambiante
En muchos casos, su actividad termina vinculándose indirectamente a los circuitos dominados por entidades como CIMEX Corporation o TRD Caribe.
Una apertura sin desplazamiento de poder
Lejos de transformar la estructura económica, las mipymes parecen integrarse como un complemento funcional. Cubren vacíos, generan empleo y aportan dinamismo, pero sin acceso a los sectores más rentables.
El turismo a gran escala, la logística, el comercio en divisas y las principales plataformas de inversión continúan bajo control de GAESA y sus empresas asociadas, como Gaviota S.A..
Un modelo de concentración
La coexistencia de GAESA, RAFIN y las mipymes configura un modelo económico dual. En el centro, una estructura compacta que concentra poder económico y financiero. En la periferia, un tejido empresarial emergente con capacidad limitada de incidencia.
Este esquema permite introducir cambios sin alterar el control sobre los recursos estratégicos.
Conclusión: el poder detrás de la economía
En la práctica, GAESA no solo gestiona empresas: define las reglas del juego económico. A través de su red de entidades —visibles como Gaviota o CIMEX, y menos expuestas como RAFIN— articula un sistema donde la generación y circulación de divisas permanece bajo control centralizado.
Las mipymes, aunque visibles y en crecimiento, operan dentro de esos límites.
Así, la economía cubana contemporánea no se entiende únicamente a través de sus reformas, sino a partir de la estructura que las condiciona: un entramado donde el poder económico, financiero e institucional converge en un mismo núcleo.

cuba y sus riquezas
DATOS INTERESANTES
Bajo GAESA se encuentran empresas como Gaviota (turismo), Tecnotex (comercio exterior), y Financiera Cimex (banca).
Activos y magnitud del conglomerado • Investigaciones y filtraciones de 2024–2025 hablan de $14.5 a $18 mil millones en activos bajo control de GAESA.
Esto solo es posible mediante una red extensa de sociedades anónimas, muchas de ellas en:
• Panamá
• España
• Islas Vírgenes
• Curazao
• Suiza
• Emiratos Árabes
• Y estructuras internas en Cuba bajo diferentes “grupos empresariales”.
Acerca del número aproximado de entidades conocidas aunque no existe un listado oficial, los investigadores coinciden en que GAESA mantiene control sobre ellas.
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