La producción mundial de cereales sigue aumentando, mientras el clima se calienta. Los ecologistas continúan tergiversando
La producción mundial de cereales no deja de aumentar. La ¨utilización¨ es todo tipo de consumo de cereales (humano o animal), para semilla y para uso industrial, cada año. Las ¨existencias¨ son el total mundial almacenado cada año, de media, en millones de toneladas. Fuente: FAO.
“La última estimación de la FAO sobre la producción mundial de cereales en el año 2025 ha supuesto un aumento [respecto a anteriores estimaciones], situándola en 3.029 millones de toneladas, superando por primera vez la cifra de 3.000 millones de toneladas”. Esto es lo que la FAO (siglas en inglés de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) ha destacado en su informe de marzo de 2026. Además, “la producción mundial de cereales [en 2025] registra un aumento interanual del 5,6 %”.
Para valorar la importancia de lo anterior, es preciso recordar, como afirma la FAO, que “los cereales -sobre todo el arroz, el trigo y el maíz- aportan más del 50% de la ingesta [humana] mundial de calorías … Estos productos son fundamentales para la nutrición humana, especialmente en las naciones en desarrollo y, además, contribuyen de modo indirecto por el forraje para el ganado”, ya que el 60% del maíz producido en el mundo se destina a alimentar a diversos tipos de ganado, que acaba en la cadena alimentaria de los humanos.
Como es bien sabido, el arroz es la base de la alimentación popular en muchos países de Asia. En África, por su parte, el sorgo y el mijo constituyen una fuente importante de calorías para diversos grupos sociales con bajos ingresos familiares.
Evolución muy positiva de la producción mundial de cereales durante medio siglo
Como puede observarse en el cuadro de aquí abajo, a lo largo del pasado medio siglo (entre 1975 y 2024) la producción mundial de cereales ha ido aumentando de manera bastante regular, multiplicándose 2,3 veces durante dicho periodo. De los 1.350 millones de toneladas de 1975, en 2024 (última cifra, definitiva, disponible) se ha llegado a 3.116 millones de toneladas
En ese periodo de tiempo (1975 a 2024) la producción mundial de cereales creció 2,3 veces, en toneladas. Como la población mundial se ha duplicado (multiplicándose por 2,0), pasando de 4.060 millones a 8.140 millones en 2024, la producción de cereales per capita en el mundo no sólo no ha disminuido, sino que se ha incrementado ligeramente durante dicho medio siglo.
En el cuadro de aquí abajo recojo el desglose de la producción mundial de cereales en 2024 por sus distintos tipos. Puede observarse que el 91% de esa producción mundial se concentra en tres tipos de cereales: maíz, arroz y trigo, por ese orden.
El índice de malnutrición mundial es casi 3 veces inferior al de hace décadas, a pesar de la enorme explosión demográfica que se ha producido
La Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, siglas del inglés) viene estimando desde 1970 cual es el porcentaje de las personas, de los países en desarrollo, que por término medio no disponen de una ingesta diaria de alimentos suficiente ¨para poder llevar a cabo una vida normal, activa y sana¨. 2015 es el último año para el que se ha calculado dicho índice de malnutrición.
% de malnutrición en los países en desarrollo (1970 – 2015) (Principal indicador de malnutrición, de la FAO)
Fuente: Our World in Data. Datos: FAO.
En 1970 dicho índice era el 35,0% del conjunto de las poblaciones de los países en desarrollo: China, India, Brasil, Nigeria, etc. Esto es, más de la tercera parte de los habitantes de aquellos países no se podían alimentar de manera suficiente.
Durante los 45 años para los que se dispone del cálculo definitivo de dicho índice, éste ha ido disminuyendo de manera regular, situándose en 2015 en el 12,9%; esto es, 2,7 veces menos que en 1970.
Según estimaciones provisionales este índice de malnutrición debe haber bajado hasta tan sólo 8,5% en 2025.
El aumento del CO2 en la atmósfera está contribuyendo bastante al crecimiento de la producción de alimentos vegetales, aunque la temperatura global está elevándose lentamente
Como relaté en uno de mis artículos de 2019:
“El fenómeno del ¨reverdecimiento del planeta¨ está científicamente documentado desde [un estudio de] 2001, aunque se intuía desde mucho tiempo antes. Si la concentración de CO2 en la atmósfera estaba elevándose por la combustión de los combustibles fósiles [lo que es evidente que sucede], ¿cómo no iba a producirse un mayor crecimiento de la vegetación de todo tipo [incluidas las cosechas], que tiene en el CO2 uno de sus principales ingredientes para prosperar [mediante la fotosíntesis], por su efecto de fertilización?”]
Las áreas mostradas en verde son aquellas en las que la vegetación ha aumentado desde 1982, intensamente en la mayoría de las áreas. La Tierra se reverdece y la península Ibérica y toda Europa se benefician de ello. (Fuente: NASA, SVS. 2016)
En mi artículo de 2019 proseguía del siguiente modo: “Para simplificar, puede decirse que en el 37,5% de la superficie firme de la Tierra [de ambos hemisferios] está aumentando su volumen de vegetación, frente al 4% en que está disminuyendo [el volumen de la vegetación]”. Datos que proceden de un estudio colectivo de abril de 2016, publicado en la revista Nature. Climate Change, basado en mediciones mediante satélites. Naturalmente en los grandes desiertos, como el Sahara y el de Arabia, únicamente han habido cambios significativos en algunos de sus bordes, como al sur del Sahara, en el Sahel (reflejado en una estrecha franja de color rojo).
“El reverdecimiento del planeta ha tenido lugar durante no menos de 36 años … desde [por lo menos] 1982 a 2019”, fecha del último cálculo que se efectuó a nivel global.
“¿Dónde queda la supuesta ¨gran expansión de la desertización¨ del planeta que, en su momento, proclamaron Greenpeace y los demás lobbies ecologistas?“
También siguen afirmando que la península Ibérica se está desertizando … “El 75 % del territorio español está en riesgo de desertificación”, ha vuelto a alertar Greenpeace en junio de 2025.
¿Qué ven Vds. en la representación gráfica de la NASA, aquí arriba? Muy sencillo: en casi toda la península el volumen de vegetación ha crecido desde 1982. Una vez más, catastrofismo y mentiras por parte de los ecologistas.
Casi todo el aumento de la producción se ha debido a una gran mejora de la productividad, no a la superficie cultivada
Una de las muchas objeciones del ecologismo al aumento de la población mundial y a la mejora de la alimentación humana, es su creencia de que satisfacerlos requeriría un gran incremento en la superficie de suelo dedicado a las tareas agrícolas, con el consiguiente retroceso de la superficie donde mantener los bosques y otros ecosistemas originarios y autóctonos.
Ahora bien, no es eso lo que ha sucedido durante los pasados 58 años, cuando ha tenido lugar el más rápido aumento de la población global de toda la historia de la Humanidad: de 3.092 millones de habitantes del mundo en 1961, se ha pasado a 7.795 millones en 2018, lo que supone un aumento de 2,5 veces, en sólo 58 años.
Pues bien, la superficie mundial de suelo dedicado al cultivo de cereales tan sólo ha crecido un 12,4%, en aquel periodo de 58 años. En 1961, fueron 648,0 millones de hectáreas. En 2018 había aumentado en 80 mill hect., alcanzado los 728,1 millones de hectáreas.
Estos datos proceden de la base FAOSTAT, eligiendo las siguientes opciones: Crops. World + (Total). Cereals (Rice Milled Eqv) + (Total). Area harvested. Los años deseados.
La misma base de datos de la FAO confirma la total primacía del incremento en el rendimiento por hectárea (Yield). De 12.424 hg/ha (hectogramos, 100 gramos / por hectárea) en 1961, se llegó a 37.117 hg/ha en 2018. Por consiguiente, el crecimiento del rendimiento casi ha supuesto triplicar en 2018 el de 1961.
¿En qué está consistiendo la revolución agraria?
La explicación de esta Revolución Agraria, agrícola y ganadera, que está teniendo lugar desde el final de la Segunda Guerra Mundial (1945), podemos encontrarla en la obra del danés Bjorn Lomborg, El ecologista escéptico (2001. Págs. 114 y sgtes., edición española).
“Esta revolución incluye básicamente lo siguiente:
1) Cosechas de alto rendimiento.
2) Riego y suministro controlado de agua.
3) Fertilizantes y pesticidas.
4) Técnicas de gestión agrícola”.
“La característica principal de estas modernas variedades de semillas consiste en su temprana germinación, su crecimiento más rápido y su mayor resistencia frente a las enfermedades y la sequía”.
“El hecho de que las plantas germinen antes y crezcan más deprisa significa que en muchas partes del mundo es posible obtener dos y hasta tres cosechas al año”, donde antes una sola era la norma tradicional, salvo en las mejores tierras.
Por otro lado, “por ejemplo, el nuevo maíz puede crecer en una franja 800 kilómetros más ancha alrededor del mundo, lo que ha supuesto una gran ventaja para países como Canadá, Rusia, China y Argentina”.
“El porcentaje de tierra de regadío [mundial] casi se ha duplicado, pasando del 10,5% de 1961 a más del 18% en 1997. El riego aumenta la fertilidad de los campos … [y] también permite recoger dos e incluso tres cosechas al año … Este es el motivo por el que las tierras de regadío producen hasta el 40% del total de la comida del mundo, a pesar de ocupar únicamente el 18% del terreno cultivado“.
Respecto al sector ganadero, “los pollos y los cerdos producen ahora más del doble de carne de la que obtenían hace sesenta años [los años de 1940], y las vacas proporcionan el doble de leche”.TOMADO DE
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