Una provocación anunciada
Desde la propia Sierra Maestra el demiurgo de Fidel Castro proclamo que, al finalizar la guerra contra Fulgencio Batista, comenzaría para él una lucha mayor contra Estados Unidos, la que califico como su "verdadero destino". El castrismo, no Cuba, es una amenaza constante y permanente para la seguridad de esta nación.
Es una verdad histórica que el sistema totalitario insular odia visceralmente a este país por representar todos los valores que le adversan. Su vasta experiencia totalitaria en el manejo político lo convierte en un enemigo sumamente peligroso, circunstancia, que se agrava por su total falta de escrúpulos y práctica en provocar conflictos, sin importar lo lastimoso que puedan ser los resultados para los cubanos.
Los seguidores del castrismo siempre tramitaran la destrucción de esta nación, gestión, en la que procuraran la ayuda de quienes comparten esa animadversión, mientras, no cesan de sembrar en territorio estadounidense espías en busca de información que facilite su ruina, así como la de sus aliados más relevantes, entre los que hay que incluir al exilio cubano.
Simultáneamente, el totalitarismo siempre trata de acentuar sus crisis periódicas con Estados Unidos, seguro, de la visión que comparten algunos de que el conflicto es entre Goliat contra un manso David que sempiternamente se muestra como un cordero que simplemente se niega a que lo haga calderetas.
Tengamos presente que el asesinato en el aire sobre aguas internacionales de los cuatros tripulantes de las aeronaves de Hermanos al Rescate se produjo cuando el presidente Bill Clinton enfrentaba la firma o no de la Ley Helms Burton, además, el Éxodo del Mariel fue provocado bajo el mandato del presidente Jimmy Carter, un mandatario que intentó normalizar relaciones y disminuir el embargo.
Los agentes del castrismo que operan en este país están más que conscientes que, aunque hay compatriotas serviles, listos para delatar y matar, no faltan cubanos dispuestos a arriesgar la vida por darle fin a la tiranía, por eso, es de creer que han tenido alguna participación en la reciente emboscada y ametrallamiento criminal de la expedición que transporto a una decena de patriotas a Cuba.
La flamante incursión a Cuba de varios compatriotas dispuestos a entregar la vida en defensa de sus convicciones no es una novedad, como tampoco lo es que el totalitarismo castrista se presente ante el pueblo que desgobierna y el mundo, como víctima de Estados Unidos, acusando a Washington de ser responsable de que varios connacionales irrumpieran en las aguas territoriales de la Isla, porque como dijera Jose Marti “Cuando hay muchos hombres sin decoro, hay siempre otros que tienen en sí el decoro de muchos hombres!”
La primera expedición naval para derrocar el naciente totalitarismo que se tenga conocimiento, se remonta a octubre de 1960. Una embarcación con más de 20 hombres arribo a costas cubanas. Los comandaba Armentino “El Indio” Feria, 10 de los expedicionarios fueron fusilados por orden de Raul Castro, entre ellos 3 estadounidenses por nacimiento, siendo al menos, uno de ellos, veterano de la guerra de Corea.
Han sido muchas las expediciones protagonizadas por exiliados y numerosos los muertos en combate, fusilados y encarcelados, por lo que es apropiado decir que nunca han faltado cubanos dispuesto a honrar nuestro himno nacional que dice: “En cadenas vivir es vivir, en afrenta y oprobio sumido. Del clarín escuchad el sonido. ¡A las armas, valientes, corred!”
Para orgullo de los que nacimos en Cuba esta ampliamente demostrado que la represión y el adoctrinamiento no han sido suficientes para eliminar las ansias de libertad de la mayoría de nuestros compatriotas como se evidencia por la gran cantidad de jóvenes que se encuentran en prisión, más los que desean abandonar el país por la profunda frustración que les consume y por jóvenes como estos que con independencia de la manipulaciones de los espías castristas, ponen en riesgo sus vidas por su voluntad de luchar por la libertad y derechos de los cubanos.
Los Castro, una familia mafiosa de altos vuelos, ha demostrado fehacientemente que son sumamente hábiles en manejar las crisis y en este momento, están afrontando un trance extremadamente complicado por su incapacidad para resolver los problemas más vitales de la población, mientras, la mayoría de la ciudadanía está harta de la suma de fracasos que ha cosechado el totalitarismo. El fin, les está llegando.
Pedro Corzo
Periodista
(305) 498-1714
TWITTER: @PedroCorzo43
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