Por Sonia Rodríguez Murie La felicidad está de moda y empieza a dividirnos. Hay quien habla de la tiranía de ser feliz y quien culpa a las redes sociales de la proliferación de mensajes sobre optimismo, psicología positiva y buenrollismo. Hay quien se esfuerza en propagar fórmulas para alcanzar la felicidad, defendiendo que nuestra mente crea nuestro destino, mientras que otros se afanan en confirmar que la vida es un fiasco y apuntar cada aspecto negativo de nuestra existencia. Aparecen marcas como Mr. Wonderful o Virus de la Felicidad y poco tiempo después surgen las antagónicas como Mr. Wonderfuck, todas con sus correspondientes seguidores. La psicología positiva continúa debatiéndose como ciencia y aparecen constantemente argumentos a favor y en contra, así como numerosos estudios y críticas por la falta de base científica de los mismos. ¿La felicidad es una quimera? ¿Es una tendencia de la que algunos gurús se aprovechan para ganar dinero vendiendo libros y dando conferencia...