Dejar de postergar !
Había una vez una hormiguita muy trabajadora y servicial. Se la pasaba acarreando hojitas día y noche. Un día fue a buscar comida a un estanque que estaba lejos de su casa, y se sorprendió viendo como un botón de lirio se abría y de el surgía una hermosa y delicada florecilla. Se acercó y le dijo: – ¡Hola! ¿Sabes?, ¡Eres muy bonita!, ¿Qué flor eres? Y ella contestó: – Soy una hormiga. ¡Gracias también! Y así la hormiguita y el lirio siguieron conversando todo el día, haciéndose grandes amigos, cuando iba a anochecer la hormiga regresó a su casa, no sin antes prometer al lirio que volvería al día siguiente. Mientras iba caminando a casa, la hormiga descubrió que admiraba a su nuevo amigo, que lo había empezado a querer y se dijo: “Mañana le diré que me encanta su forma de ser, mañana”. Y el lirio al quedarse sólo se dijo: “Me gusta la amistad de la hormiga, mañana cuando venga se lo diré”. Pero al día siguiente la hormiguita se dio cuenta de que no había trabajado nada el día ante...