El socialismo democrático es un oxímoron (o contradicción)
Julio M. Shiling El socialismo democrático es un oxímoron Read in English El «socialismo democrático» es una conveniencia retórica, no una categoría política coherente. Es un oxímoron porque los fines del socialismo —la propiedad colectiva o el control estatal decisivo de los medios de producción, la subordinación de la propiedad privada, la cultura y las señales del mercado a un plan integral de justicia social, y la reconfiguración de las relaciones humanas según un modelo moral igualitario— no pueden alcanzarse ni mantenerse por medios democráticos. Su aplicación requiere coacción. La coacción a esa escala corroe las mismas instituciones que hacen posible la democracia. El patrón histórico es constante: lo que comienza como una promesa de empoderamiento popular se endurece hasta convertirse en una administración autoritaria y, con frecuencia, en un control totalitario. El socialismo no es, ante todo, un ordenamiento económico. La economía es el instrumento. El proyecto más profundo ...